Los cambios patológicos se originan por disfunción endotelial, espasmo arteriolar y necrosis fibrinoide de las paredes vasculares. La hipertensión sostenida induce:
- Hialinización arteriolar: Engrosamiento de la íntima con reducción de la luz vascular.
- Autorregulación alterada: Pérdida de la capacidad de compensación del flujo sanguíneo retinal, generando isquemia localizada.
- Extravasación de fluidos: Aumento de la permeabilidad capilar, con formación de exudados duros y edema retiniano.
En casos avanzados (Grados III-IV), la oclusión microvascular promueve infartos de la capa de fibras nerviosas, visibles como manchas algodonosas.