Etiología y Fisiopatología
La patogénesis implica una reacción de hipersensibilidad tipo II, mediada por autoanticuerpos (principalmente IgG1 e IgG3) que reconocen epitopes en la cadena alfa-3 del colágeno tipo IV, un componente crítico de las membranas basales. Estos anticuerpos se unen a sus antígenos diana en los capilares renales y pulmonares, activando el sistema del complemento (vía clásica) y reclutando células inflamatorias, lo que genera:
- Daño glomerular: Destrucción de la arquitectura del glomérulo, con formación de semilunas en la cápsula de Bowman (glomerulonefritis rápidamente progresiva).
- Capilaritis pulmonar: Ruptura de la barrera alveolocapilar, provocando hemorragia alveolar difusa.