El trastorno bipolar (TB) constituye una entidad nosológica compleja que ocupa el sexto lugar mundial en años vividos con discapacidad en la población de 15 a 44 años. Estudios longitudinales demuestran que los pacientes experimentan un promedio de 8-10 episodios afectivos a lo largo de su vida, con solo el 26% alcanzando remisión sintomática sostenida. La demora diagnóstica promedio es de 8 años, con un 70% de diagnósticos iniciales erróneos, frecuentemente confundido con depresión unipolar. La carga genética es significativa, evidenciada por una concordancia del 80% en gemelos monocigóticos versus 20% en dicigóticos, y un riesgo 10 veces mayor en familiares de primer grado.